martes, 2 de junio de 2009
Carta De Dido a Eneas
"Deja a los dioses y los objetos sagrados que profanas con tu tacto. Una mano impía no es digna de dar culto a los celestiales. Si después de salvar del fuego a los dioses, ibas a ser tú quien les diera culto, se arrepienten de haber sido salvados del fuego. Quizás incluso, malvado, abandones a una Dido embarazada y en mi cuerpo se esconda encerrada una parte de ti. La desdichada criatura seguirá el destino de su madre y serás culpable de la muerte de alguien que aún no ha nacido; el hermano de Juno morirá junto con su madre y un único castigo arrastrará a dos que están unidos entre sí"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario