martes, 2 de junio de 2009

DiosaS.

Penélope: en la mitología griega, hija de Icario, rey de Esparta, mujer de Odiseo, rey de Ítaca, y madre de Telémaco. Aunque su marido estuvo ausente durante más de veinte años como consecuencia de la guerra de Troya, Penélope nunca dudó de que él regresaría, y mantuvo fidelidad. La cortejaban muchos pretendientes, que llevaban una vida espléndida y cometían excesos en el palacio de Odiseo. Como no estaba dispuesta a elegir un nuevo marido, Penélope contuvo sus intenciones con el pretexto de que debía acabar una mortaja que estaba tejiendo para Laertes, su suegro. Cada noche deshacía la labor que había completado durante el día y, por este medio, evitaba tener que elegir un marido. Finalmente, al traicionarla una criada, Penélope no tuvo más remedio que completar su trabajo. Los pretendientes se preparaban para forzarla a tomar una decisión cuando volvió Odiseo disfrazado, los mató y reveló su identidad a su fiel mujer.

Helena de Troya: en la mitología griega, la mujer más bella de Grecia, hija del dios Zeus y de Leda, mujer del rey Tindáreo de Esparta. De niña fue raptada por el héroe Teseo, quien esperó el tiempo necesario para casarse con ella, pero sus hermanos, Cástor y Pólux, la rescataron. Más tarde, su fatal belleza fue la causa directa de la guerra de Troya.

Sémele: en la mitología griega, hija de Cadmo y Harmonía, rey y reina de Tebas, y madre del dios Dioniso. Hera, la celosa mujer de Zeus, cuando se dio cuenta de que su marido estaba locamente enamorado de la princesa tebana, engañó a Sémele diciéndole que le pidiera a Zeus que se mostrara en su divina majestad. Obligado por la promesa hecha a Sémele de concederle sus deseos, Zeus se apareció ante la desdichada mujer en la plenitud de su gloria divina. Cuando ella se acercó a él, acabó carbonizada por los rayos de luz que el dios irradiaba. Zeus pudo rescatar a su hijo nonato, Dioniso, de las cenizas; no obstante, tuvo que ocultar al feto en su muslo hasta que pudiera nacer. Después, el joven dios rescató a Sémele de los Infiernos y la llevó al Olimpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario